deseo sin rostro

Cuando me enfrento al camino
estoy solo aunque no quiera...
y si bien no hay quien me hiera
solitario yo alucino
con un beso clandestino.
Sí, es verdad: siento temor
de aquello que llaman «amor».
Pero si todos mis pasos
terminaran en tus brazos,
no sentiría más terror.

Comments

Popular posts from this blog

divertimento acróstico

hermosura del alma

muchos kilómetros más