Dime si desde tu nido alcanzas acaso a avistar, o quizás incluso a escuchar las lágrimas y el rugido de pena y dolor henchido. Desde tu altura imposible todo debe ser visible: mi querer abandonado y mi corazón hastiado de la soledad terrible.
Tú me quieres enloquecer o quizás tú no lo buscas y yo, con palabras bruscas que no sirven para entender la belleza que puedo ver, apenas alcanzo a halagar y con timidez admirar aquella preciosa visión que, cercana a la perfección, me permite alegre soñar.
D ime, ¿dónde puedo encontrar a la chica de belleza n atural que la tristeza i ncendia; quien con su mirar e xcelso logra iluminar l a noche más tenebrosa a briendo, muy prodigiosa, sus alas resplandecientes sobre mis ojos carentes de su luz maravillosa?
Buscando la paz, tras sufrir merced a la cruel belleza, atroz por naturaleza, decidí nunca más sentir y en calmo silencio existir. ¿Tengo paz? Sí, aunque cuesta; el conflicto todo infesta y yo ya no quiero pugnar con el Amor. Quiero evitar su mano fría y funesta.
part of a series on stars and constellations to celebrate the sense of wonder and awe they inspire.
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