memoria larga / esperanza marchita.

Yo no me permito olvidar
nada de lo que sucedió
porque quien aquello vivió
ha tenido que continuar
con su solitario marchar
(elegido, que no impuesto)
para no quedar expuesto
otra vez a los engaños
que durante tantos años
fueron desprecio funesto.


Pero hoy, debo confesar
que del esquivo cariño
me hacen falta su guiño
pícaro, su dulce mirar,
sus besos que hacían soñar
con noches en compañía
en las que yo dormiría,
en fin, rodeado de paz
arrullado por el compás
de mi preciosa utopía.

Comments

Popular posts from this blog

divertimento acróstico

hermosura del alma

muchos kilómetros más