Creciendo, madurando, viviendo, abandonando.
Alguna vez, y sin saber
de las
trampas que velaban
y que en
sombras me esperaban,
renuncié a
cuanto quise ser
y fui algo
duro de ver.
Nunca hubo
sueños por vivir.
Yo jamás
pude decidir.
Tan solo
bastó un error
que me
mostró, claro, el horror
y motivos
para reír.
Quizás
nunca pude escapar
de aquella
vida trazada;
tal vez ya
se avecinaba
la ruta que
habría de andar.
También al
báratro marchar
y sus
abismos recorrer
serían
parte de crecer.
Hoy tengo
las cicatrices
de otros
tiempos infelices
que nunca volveré a ver.
about loss, change, and abandoning the Mormon Church and my marriage.
ReplyDeleteAlso inspired by Damon Baird, from Gears of War.
ReplyDelete