Para Hollín, mi gato.

Pensé que no te vería

ya más cuando mi camino

se cruzó con el destino

que arrasó con mi alegría.

Es cierto: fue culpa mía

pues te dejé abandonado.

Yo te quería a mi lado,

mas me faltó valentía

y fue larga la agonía

que me dejó agotado...


Recuerdo cuando te encontré:

tras unos duros barrotes

sonreían tus bigotes

y así, sin más, me enamoré.

«Ahora lo quiero», pensé...

y pasó aquel atardecer

y también ese anochecer.

Entonces, esa mañana

con emoción muy arcana

sentí nuestro lazo nacer.


Me has hecho feliz, gato.

Me mostraste tu corazón:

de maravillas odeón.

Eres paciente y sensato.

Sé que sufriste maltrato;

que bien conociste el dolor.

Hoy disfrutas de mi calor;

ya, tus heridas sanadas;

tus lágrimas, enjugadas.

Hoy vives cubierto de amor.


Ahora has regresado

y tus ojos me iluminan

mientras por caricias minan.

Siento que has perdonado

que te haya olvidado.

Somos fantasmas, gatito,

y el futuro ya está escrito:

una noche no cesará

y muy presta nos cubrirá

con su gran manto infinito.

Comments

Popular posts from this blog

divertimento acróstico

hermosura del alma

muchos kilómetros más